Creo que todo el mundo necesita una atención, pero emocional. Siento como que las personas que de algún modo llegan a la adultez y no quieren tener niños ni descendencia es porque no quieren que su descendencia sufra lo que ellos en silencio o no han sufrido: Ese vacío existencial.
Al final mi vacío y mi malestar se basa en justamente creer que puedo ser parte de algo o no, el sentido de la pertenencia. Parece que necesitamos sentir que somos parte de algo incondicionalmente y mucha gente lo consigue a través de ideologías, creencias o incluso otras personas (Pareja, amigos o familia).
Entonces, no sé si más gente o no, pero yo, me siento como que no tengo ninguna razón o motivación en ese aspecto. A partir de mi trauma doloroso y de que eso me hiciera cambiar mi ideología, me resulta muy difícil confiar en nadie más.
Entonces, prefiero estar solo para no sufrir.
Pero paradójicamente y como he dicho, otras personas tienen el poder también de hacernos parte de ello y de sentirnos importantes. Que ocurre entonces, cuando todos queremos ser muy queridos, muy atendidos, muy protegidos… por otras personas, pero esas personas no existen o no las percibimos como tal.
Ese es el gran problema mio y creo que de mucha gente. Hay personas que saben de algún modo, ignorar ese problema existencial y evadirse con otras cosas como el futbol, el alcohol, las drogas, los videojuegos, el teléfono móvil… porque la realidad es que no son para nada felices con lo que ellos mismos son.
Otros también son muy dependientes de otras personas para sustentar su seguridad y felicidad, como pueden ser los hijos y su pareja. Esto creo que está bien o mejor que lo anterior.
El caso es. Aquí no hay culpables. Nuestro presente, probablemente ha sido muy condicionado por nuestra infancia. Y no hace falta tener una infancia difícil para que en el presente estés mal.
Como he dicho, la verdadera felicidad es cuando te sientes tu mismo importante, basándote en algo externo que te hace sentir ello. Y puede que en la infancia existiera, pero que algo se truncó para que no lo fuera más.
Por ejemplo lo que me pasa a mi. Mi educación parecía haber sido enfocada hacia los demás, siendo el egoísmo el enemigo numero uno de las personas. También se puede palpar esto en los valores de la sociedad. Pero, esto es un poco contradictorio con la soledad. ME excplico. Mi madre siempre ha estado junto a la soledad en esta vida, no confiando en nadie y no sintiéndose parte de ningún grupo social, del tipo que sea. Siempre sola. Incluso parecía sentirse como una molestia para su padre. Claro, esto lo extrapola a todo. Entonces, tienes una actitud dada a los demás, donde los demás, los ves que no te aceptan de alguna manera.
Eso yo, indirectamente lo he recibido. El caso es que yo también miraba por los demás, sobre todo haciéndoles sentir bien a través del humor y de la empatía y eso hacía que yo sintiera que yo no era una molestia, sino lo contrario, con lo que me sentía importante para los demás.
El caso es que ese miedo, también estaba atado con el humor. No a todo el mundo le gustaba alguien psoitivo, empático y que era agradable con el resto de la gente. Y eso se conviritió en otra imagen y miedo mia de que me podían hacer sentirme ridículo y como un tonto para poder atacarme socialemte. Porque eso ocurría a mi alrededor y yo lo veía. La gente tomaba una cabeza de turco y al tener esa etiqueta de débil era como que todo fluía en ese sentido.
Ese era mi mayor miedo. Verme solo porque no podía cambiar la opinión de la gente si me empezara a tratar como veo que tratan a algunos. Por eso hay que imponer respeto de vez en cuando.
Lo que pasa es que en mi trauma, ese mismo miedo ocurrió con los amigos, los cuales pensaba que me ayudarían a precisamente quitarme ese miedo, ya que con mis amigos estaría protegido para cualquier incidencia que me ocurriera, como la familia para los mafiosos.
Pero justo lo contrario. Un amigo empezó a llamarme loco y a definrime como una persona que no tiene sentido tanto lo que digo, lo que hago y lo que soy, que eso se contagió al resto y al no poder hacerme respetar por ese mismo miedo que me paralizó, se hizo realidad ese miedo.
Lo que quise combatir, se convirtió mi verdugo.
Así que al final, con ese dolor de que haberme sentido como un tonto, de haberme sentido como un débil por no proteger lo mio, estuve y estoy sin quitar esa sensación hasta el día de hoy.
Y otra de las consecuencias de aquello fue que cambié totalmente mi ideología.
De creer que al mundo le podía importar a creer justo lo contrario: Al mundo, ni yo ni nade le importa, al mundo solo le importa el mundo. Es decir, que cada uno actuamos por nuestro propio beneficio, no nos importa realmente los demás y si lo hacemos, es por justamente ese propio beneficio que tenemos al importarnos los demás.
Claro, eso relacionado con el dolor, estoy en un estado depresivo, crónico, bloqueado en mi esencia que tengo auténtico rechazo a estar con otras personas y socializar.