17/03/26 repasando mis miedos y traumas

Tengo una resistencia terrible a escribir sobre mi. Es como si mi mente quisiera evadirse antes de que escriba sobre mi. Siempre me ha causado extrañez el hablar de mi, siempre pregunto sobre otros en vez de contar yo lo mio, y se nota. Esa forma de ser de no cuidarme, no mirar por mi, no darme valor… es un poco mierda la verdad y echo mucho en falta a decir verdad.

Lo que me pasa es que desde siempre, desde mis inicios doy como prioridad a que yo tenga que estar bien socialmente, es decir, no sé si por miedo a que no me acepten, miedo a que piensen mal de mi o no sé. Lo que sí se es que me afecta cuando alguien va a hacerme daño o cuando dice algo malo de mi, sea por el motivo que sea.

Ese ha sido y es mi miedo principal.Es contradictorio pero es asi. Es decir, mi prioridad numero uno ha sido siempre social, el cuidar, el respetar a los demás. Sentía que si yo respeto y todos tuvieran esta misma idea, nos respetaríamos todos entre todos. Esa era mi perfección. Y durante tiempo lo conseguí. Bueno, no durante tiempo, sino durante dependiendo en que lugar estaba. En la escuela, aplicaba esto y funcionaba, me hacia amigo de todo el mundo y era respetado. Está claro, que todo no es color de rosa, hay veces en que tienes enemigos, y eso pues tu también tienes que tomar ese papel de enemigo frente al otro. Hay que hacerse respetar, pero por lo general, siempre bien.

Luego estamos en la calle, con los amigos etc. Aquí intentaba aplicar lo mismo, funcionaba pero tenia miedo a pesar de ello. Sentía que aunque yo quisiera ser social, en la calle la gente es mala y egoista y no te dejan entrar en su circulo a no ser que sea por algún interés suyo propio.

Y a raíz de esa creencia, nació el miedo. Qué ocurre si, alguien piensa mal de mi o me hace daño? Si mi prioridad es el bienestar del entorno porque de esa manera consigo mi bienestar, que ocurre cuando alguien se ria de mi o no me considere como un ser humano respetable? No puedo hacer nada, porque además de que el miedo me paraliza, la idea del entorno agradable se rompe si se me ocurre decir o hacer algo, en modo de protesta o defensa o lo que sea. Así pensaba yo, por lo que tenía miedo a sacrificar mi bienestar de cara al bienestar de los demás.

Para evitar eso necesitaba dos entornos sociales clave. Uno era la familia, que todo bien y el otro eran mis amigos. Teniendo esos dos apoyos, todo el resto que venga, si es bueno mejor pero si es malo, tengo mis apoyos.

Pero pasó que el dolor vino de mis amigos. Ellos me hicieron sentir que no me respetaban y todo mi mundo se vino abajo. El trauma surgió y otras ideas como que yo no importo a nadie resurgieron.

Entonces perdí a mis amigos porque me hicieron ver que no me respetaban y perdí a mi familia porque pensaba que ya no importaba a nadie incluso para ellos.

Además, esa derrota psicológica humillante, no me lo perdono. Parece que no puedo dar un paso adelante porque ya di un paso para atrás. Estoy parado, sin moverme, sin poder seguir dando pasos porque un día di uno para atrás. Y me lo recuerdo una y otra vez en forma de trauma. Ese paso metaforico podría ser interpretado por el humor.

El humor era parte de mi esencia. Pero fue por el que a través, me hicieron ver que no merecía respeto. Ese es y fue mi trauma. El humor ha quedado atrás y con esa connotación perjudicial para mi. Las ideas de que no importo siempre rondan mi cabeza como buitres buscando carroña y el recuerdo del miedo que me paraliza ante situaciones desagradables para mi, hace de este coctail peligroso, que me vea como un chico con el orgullo herido, sin poder darme amor propio porque nunca aprendí, mirando fuera y encontrando el trauma del humor y la sensación de que no sé hacerme respetar o poner mis limites, por lo que prefiero estar solo antes que la posibilidad de que me vuelvan a hacer daño.

Tengo la sensación de que no sé protegerme, de que no soy fuerte y eso no me lo permito, soy demasiado orgulloso en ese aspecto hacia mi. Y el trauma me recuerda al dolor que reproduce de nuevo una y otra vez aquello. El no sentirme importante hace que este solo y no pueda contar con nadie. Es decir, conmigo mismo estoy mal y con el trauma y con los demás estoy siempre con ideas negativas de conflicto. Estoy atrapado en esto que es la vida, mientras esta, pasa ante mis ojos sin yo ser protagonista ni de mi vida ni de la de nadie.

Por AdminBien

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *