Yo creo que todos buscamos lo mismo. El sentirnos bien con nosotros mismos. ¿Y eso como se consigue? Mediante el poder. O vamos a complicarlo más, mediante la sensación de poder.

Imagínate que ahora mismo te digo “mira, tienes todo el poder del mundo, lo que digas, lo que quieras, nadie se te va a oponer ni criticarte y se te va a conceder todo aquello que desees” Tú diras: “Joe que bien, no hay ningún problema en lo que diga o haga, además de que nadie se me opone, no hay consecuencias negativas.” Te aseguro, que tu felicidad incrementaría mucho, porque a la vez que todo el mundo te haría caso, no temes a nada.

Es lo que hacen los dictadores de cualquier país y es lo que creen aquellos que quieren ser millonarios. No por tener dinero, sino porque el tener dinero cree que les otorga cierto status o poder.

Y eso es básicamente lo que buscamos en la vida. El poder de querernos a nosotros mismos, sea en la circunstancia que sea. Y cada uno lo encuentra por diferentes motivos.

Solo que, no siempre lo conseguimos por algo llamado miedo.

Claro, estamos en una circunstancia donde una persona lo tiene todo, ya no hace falta ese espíritu de sacrificio, de trabajar o de buscarte la vida, porque ya te han dado todas las facilidades del mundo en despreocuparte por esa parte. Es como que tú no te preocupas, porque el entorno se preocupa por ti. Ahí, estás dejando en manos de otros tu bienestar y felicidad. Y si, además nos educan para ello, para ser respetuoso con los demás, para pensar en otros… y está muy bien si todo el mundo fuera igual. Efectivamente, si todo el mundo lo fuera. Porque no lo es, por el motivo que sea.

Entonces, nos encontramos en que, no somos capaces de luchar por nosotros mismos y nos dejamos guiar por lo que externamente piensan o sienten que debemos o no hacer nosotros.

Y ahí colapsamos si el entorno lo sentimos como peligroso.

Desde niños ya nos enseñan a ver donde está nuestra fuente de poder: Nuestros padres. Nuestros padres son la salvación de todo, la opción segura si algo se tuerce. Se supone que con el tiempo, esa responsabilidad y poco a poco recae en uno mismo. Pero eso no ocurre de esa manera y menos hoy en día.

Nos sentimos emocionalmente dependientes de otras personas, por eso la importancia de tener pareja.

Necesitamos que el entorno sea un pilar fundamental para nosotros, el sentirnos parte de la vida de otras personas, el sentirnos importantes. Pero cuando eso no sucede, estamos en un estado de coma emocional, inducido por el miedo, por la desilusión, por las pocas ganas de vivir…

Una parte responsable de que eso sea así los tienen los que nos crian. Es decir, si mi madre y mi padre, no salen con gente, no se relacionan con otros grupos sociales, eso de alguna manera, afecta al progenitor y obviamente, tendrá también dificultades para ello (No significa que siempre sea así, pero hay una tendencia).

Es como que las generaciones que siguen, lo hacen también sobre la estela que traen los anteriores. Entonces es difícil romper esa estela por uno mismo. Por un lado por eso mismo, porque tenemos los mismos miedos y formas de vivir que nuestros antepasados, aunque esto no nos guste o nos perjudique. Pero si ellos han sido nuestra referencia, ¿cómo y de qué manera vamos a pedir ayuda o en quién nos podemos fijar, si es lo que hemos aprendido?
No solo aprendido de forma directa, sino en el subconsciente se nos quedan muchos elementos, que aunque en mi caso me doy cuenta, siento que no soy capaz de cambiar esa estela, por un lado porque me veo solo en el sentido de que es lo que he aprendido y no puedo acudir al que me enseñó en busca de ayuda. No sé si me explico.

Por AdminBien

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *