El ser humano avanzará tanto, que se extinguirá

¿Habéis pensado alguna vez cuál será la cumbre del desarrollo del ser humano como especie? Ya os digo yo: nuetra propia extinción como raza.

Y es que poco a poco lo estamos viendo ya con las tasas de natalidad que están bajando en los países donde más desarrollados tecnológica y moralmente somos. El ser humano, cuanto más evoluciona mentalmente, más se acerca a su propia desaparición.

Nosotros partimos históricamente de un cerebro antiguo: supervivencia. Comer, dormir, sexo, reproducirse, protegerse. Todo eso era lo importante y durante miles de años el humano simplemente intentaba sobrevivir y cumplir esas necesidades básicas. Éramos animales guiados principalmente por instintos, por la necesidad de seguir vivos un día más y mantener la continuidad de la especie.

Pero poco a poco desarrollamos algo más. Conciencia. Creatividad. Pensamiento abstracto. Esto es lo que se conoce como cerebro nuevo. Empezamos a preguntarnos cosas que otros animales ni siquiera pueden comprender. Qué somos, por qué existimos, qué hay después de la muerte, qué sentido tiene todo esto, etc.

Y parece que con las ideas religiosas empezamos esa balanza entre el cerebro viejo y el nuevo, donde la propia religión parecía el centro de todo. Después se cambió a que el humano es el centro de todo. Y ahora parece que la soledad y el individuo son el centro de todo.

Es como si la evolución humana hubiese ido desplazando cada vez más lo colectivo y lo biológico para centrarse en la mente individual. Antes la prioridad era la tribu (Unión, sobrevive el mas fuerte, etc). Luego Dios (Dios nos creó, dios por encima de todos, dios te quiere y te perdona). Después la humanidad (Lo social es lo que importa, el arte, la creación.. es lo que mueve al mundo. Y ahora parece que todo gira alrededor del “yo”, de la identidad personal, de la búsqueda constante de sentido y de comprender absolutamente todo (Somos respetuosos con el entorno, tanto que limito a hacer muchas cosas que el cerebro viejo me empujaba a hacer antes. Me abstraigo más mentalmente y dejo de funcionar tanto biologicamente y emocionalmente).

Y cuanto más queremos entender, cuanto mas queremos avanzar y dejar de ser unos antiguos, unas personas guiadas por lo impuesto por las costumbres y cultura de donde hemos nacido, sin mucha más opción, desarrollamos esa parte racional y abstracta, empezamos a cuestionarlo todo, a romper las cadenas que nos ataban a lo que hay alrededor, pero incluso empezamos a cuestionar nuestra propia existencia y a sufrir problemas que nacen precisamente de esa misma evolución: ansiedad, vacío existencial, depresión, aislamiento, sobrepensamiento o la sensación constante de que nada es suficiente.

Por eso creo que cuanto más “avanzado” se vuelve el ser humano, menos conectado está con las necesidades que hicieron sobrevivir a la especie durante miles de años con su cerebro viejo. Muchas personas ya no viven pensando en formar familias o continuar generaciones, sino en buscar realización personal, libertad absoluta o incluso escapar mentalmente de la realidad mediante tecnología, redes sociales o mundos digitales.

Por eso en las sociedades más avanzadas, donde hay mayor calidad de vida, empatía, respeto, orden, progreso, tecnologia etc, sean también muchas veces las más solitarias. Tenemos más comodidad, más conocimiento y más libertad que nunca, pero al mismo tiempo cada vez hay más personas aisladas, más problemas mentales y menos conexiones humanas reales.

Estamos avanzando, el cerebro está cambiando y mientras vamos encontrando más mejoras y mas herramientas para el cerebro nuevo, el cerebro viejo se queda atrás.

Y quizá ahí está la paradoja final del ser humano: que la inteligencia que nos convirtió en la especie dominante del planeta sea también lo que termine alejándonos poco a poco de nuestra propia naturaleza hasta llevarnos, lentamente, a nuestra desaparición.

Por AdminBien

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